A medida que avanzan las horas en el sitio del trágico accidente en Calzada La Paz, los bomberos no solo lidian con el difícil rescate de víctimas en el barranco, sino también con las condiciones climáticas que afectan su desempeño.
Aunque la temperatura no es extrema, el aire característico de la ciudad y la humedad han complicado el trabajo de los socorristas, especialmente porque muchos han terminado con la ropa mojada al descender al barranco y manipular cuerpos entre la vegetación y los escombros.
Las largas horas de esfuerzo, sumadas al desgaste físico y la falta de acceso inmediato a ropa seca o fuentes de calor, han generado fatiga entre los rescatistas.
A pesar de ello, siguen comprometidos con la misión de recuperar a las víctimas y asistir a los sobrevivientes.