Mario Acevedo lamenta la falta de contundencia de Municipal en el Clásico 336

El técnico de Municipal, Mario Acevedo, reconoció al finalizar el Clásico 336 que la falta de pegada en los momentos clave fue determinante en la derrota de su equipo frente a Comunicaciones, en un duelo cerrado y de escasas oportunidades claras de gol para ambos conjuntos. A la salida del vestuario, el entrenador rojo ofreció su valoración del partido y subrayó que, pese a ciertos pasajes de dominio, Municipal no logró transformar su propuesta en goles y lo terminó pagando en el marcador.
Acevedo comenzó poniendo en contexto la naturaleza del enfrentamiento, recordando que este tipo de partidos suelen resolverse por detalles. Señaló que sabían a lo que se enfrentaban y que el plan de juego contemplaba un compromiso muy disputado, con pocos espacios y una alta carga emocional. En ese sentido, el entrenador fue claro al afirmar que los clásicos no suelen ofrecer demasiadas ocasiones claras para ninguno de los dos lados, por lo que la efectividad se vuelve un factor decisivo.
Durante su análisis, el técnico de Municipal explicó que el planteamiento inicial buscaba controlar el juego y neutralizar las virtudes del rival. Reconoció que el equipo estudió a fondo la propuesta de Comunicaciones y que no hubo grandes sorpresas en cuanto al desarrollo del encuentro. Según sus palabras, su equipo logró tener la pelota y manejar ciertos tramos, pero sin traducir ese dominio en profundidad real ni en situaciones claras frente al arco crema.
Acevedo fue autocrítico al referirse al desempeño de Municipal en la primera mitad, al describirlo como un dominio estéril, marcado por la falta de agresividad e intensidad en campo rival. A pesar de sostener más tiempo la posesión, el conjunto escarlata no logró incomodar de forma consistente a la zaga de Comunicaciones ni someterla con llegadas de peligro constante. Ese tramo del partido dejó la sensación de que Municipal controlaba, pero sin golpe, algo que el técnico identificó como una de las claves del resultado final.
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En su lectura de la segunda parte, el entrenador destacó que las variantes tácticas y de nombres le dieron a Municipal un matiz diferente, con un equipo más intenso y volcado en busca del arco contrario. Señaló que el conjunto rojo se mostró más agresivo, presionó con mayor determinación y generó algunas ocasiones que pudieron cambiar la historia del clásico. Sin embargo, esa mejora en el funcionamiento no se vio acompañada por la contundencia necesaria en el último toque, lo que terminó por frustrar las aspiraciones de remontar o al menos rescatar un resultado positivo.
Acevedo insistió en que el Clásico 336 fue un partido de pocas oportunidades para ambos bandos, donde Comunicaciones supo sacar mejor provecho de las que tuvo. Desde su perspectiva, la diferencia radicó en la capacidad del rival para concretar las ocasiones generadas, en contraste con la falta de acierto de Municipal en los momentos en que se encontró de cara al gol. El técnico remarcó que, en encuentros tan cerrados, la balanza se inclina hacia el equipo que muestra mayor convicción y precisión en el área rival.
El estratega escarlata también dejó entrever que el equipo deberá trabajar en el aspecto mental y en la toma de decisiones en ataque, de cara a los próximos compromisos del torneo. Consideró que hubo pasajes en los que faltó esa convicción decisiva para finalizar jugadas y castigar las dudas de la defensa rival, algo que reconoció como una deuda pendiente en este choque ante el eterno adversario. Aunque rescató la intención y la reacción mostrada en el complemento, dejó claro que en un clásico el esfuerzo sin gol no alcanza para evitar la derrota.
Finalmente, las declaraciones de Mario Acevedo tras el Clásico 336 se enmarcan en un contexto de alta exigencia para Municipal, que sabe que cada enfrentamiento ante Comunicaciones se mide no solo en puntos, sino también en impacto anímico y en la percepción de la afición. El técnico asumió la responsabilidad del resultado y dejó el mensaje implícito de que el equipo deberá ajustar su propuesta ofensiva para que el próximo clásico no vuelva a escaparse por la falta de contundencia en los metros finales.