Cholismo contra rock and roll: ¿sale Tottenham vivo del laboratorio de Simeone?

La serie entre Atlético de Madrid y Tottenham tiene aire de examen para dos equipos que llegan a los octavos de final con más dudas que certezas en sus ligas, pero con la oportunidad de relanzar su temporada a partir de la Champions.
El Atlético de Diego Simeone conserva su ADN competitivo: un equipo que sabe sufrir, que compite cada duelo y que, cuando encuentra ventaja en la eliminatoria, se siente cómodo defendiendo su resultado con una disciplina táctica difícil de igualar.
Tottenham, con una propuesta más ofensiva, apuesta por el balón, por laterales profundos y un juego elaborado que suele lucir cuando el encuentro se abre, pero que también le expone a pérdidas peligrosas si la circulación no es limpia.
El cruce se perfila como un pulso entre control defensivo y riesgo ofensivo: los rojiblancos intentarán cerrar espacios, forzar errores en la salida de los ingleses y golpear en transiciones, mientras Spurs buscará estirar la defensa rival, atraer la presión y encontrar espacios a la espalda.
Más allá del resultado, la eliminatoria medirá hasta qué punto cada club está dispuesto a ser fiel a su identidad bajo presión, o si las urgencias empujan a cambiar el guion sobre la marcha.