Talento digital y fuga de cerebros: el gran reto para la IA hecha en Guatemala

Wendy Miranda admite que el talento es uno de los “cuellos de botella” más críticos para la IA. Retoma diagnósticos que hablan de “escasez significativa de capacidades avanzadas” en ciencia de datos y aprendizaje automático.
Explica que la Comisión de Gobierno Abierto y Electrónico, la cual dirige, no trabaja sola. Menciona a la Comisión Nacional de Ciencia y Tecnología, que impulsa acercamientos a la IA. “Esto es un trabajo de la sociedad a través de la academia también”, recalca.
Miranda insiste en que el talento no es patrimonio de una sola ciudad ni de una clase social. “El talento está donde sea”, afirma. Por eso, ve clave extender la conectividad como “otra de las iniciativas” del Ejecutivo vía la Superintendencia de Telecomunicaciones.
Con más internet e información, dice, se puede acercar el conocimiento a más jóvenes. La academia, y en particular la Universidad de San Carlos y las privadas, tienen “un papel importante” en formar ingenieros e investigadores.
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La comisionada reconoce el riesgo de fuga de cerebros, pero lo matiza. “Que se vayan del país no es un problema, que se olviden del país sí es un problema”, afirma. Destaca ejemplos de científicos que siguen apoyando desde fuera.
Ella misma da clase en la USAC, donde ya hay estudiantes desarrollando aplicaciones de IA. Sin embargo, advierte: “Son pocos estudiantes… ¿Cuántos ingenieros se necesitan realmente en Guatemala para llevar la transformación digital?”.
Miranda ve necesario motivar a que el conocimiento se ponga al servicio del país. “Tu conocimiento es un regalo, pero lo tienes que poner al servicio de tu sociedad”, reflexiona, apelando a la conciencia de los profesionales.