El Barça espera un gesto público de Neymar, pero el PSG espera al Madrid

El FC Barcelona quiere apurar sus opciones para intentar hacerse con los servicios de Neymar Junior (27 años). En ese sentido, los negociadores del club azulgrana han presentado al Paris Saint-Germain una propuesta de amplio espectro para que pueda ser tenida en cuenta por el club francés y que pueda dar lugar a alargar las conversaciones añadiendo las partes, si es necesario, condiciones nuevas pero siempre desde la base de una negociación abierta para la salida del brasileño del Parque de los Príncipes.
La oferta para obtener la cesión del crack es por dos temporadas, asumiendo el Barça el pago de un ‘alquiler’ por las dos campañas. Además, teniendo en cuenta que se trata de una estrella por la que el club francés hizo una gran inversión en el año 2017 (abonó al Barça su cláusula de 222 millones), este pago anual sería más generoso que el que pagará el Bayern de Múnich (8,5 millones de euros) por contar con los servicios de Philippe Coutinho la próxima campaña. Nada extraño dado que el caché de Ney, eso es innegable, es más alto que el de Cou.
Dinero garantizado
En todo caso, la gran novedad es que la propuesta barcelonista al PSG por Neymar es que el primer año la compra no sería obligatoria, pero en el segundo sí que lo sería. Eso garantiza unos ingresos al club parisino por su crack y al Barça le permite ganar tiempo para obtener los recursos económicos necesarios para afrontar la operación en los dos próximos años. Además, como ya se ha comentado, cada año de cesión estaría remunerado al Paris Saint-Germain por parte del FC Barcelona.
Más margen para Barça y Neymar
Además, tener que pagar el traspaso a los dos años de estar Neymar en el Camp Nou le da al jugador más margen para poder demostrar su valía, ya conocida pero que deberá refrendar en el campo tras las dos últimas campañas marcadas por la irregularidad y las lesiones. Dos años son un tiempo suficiente para asentarse de nuevo con solvencia en el equipo y en el club.
Otro detalle: que la opción de compra tras el primer año de cesión no sea obligatoria no quiere decir que el Barça, si está satisfecho con el rendimiento del crack, no pueda ejecutarla ya en el verano de 2020 si tiene los recursos necesarios y si está plenamente convencido de que la apuesta por Neymar se puede avanzar una temporada.
En todo caso, las negociaciones siguen abiertas y continúan su curso. Los teléfonos de Éric Abidal, por parte del Barça y de Leonardo Araújo, por el PSG, echan humo, señal de que ambas partes tienen interés en poder encontrar un punto de convergencia. En todo caso, por ahora el PSG se está haciendo el duro, jugando con las ganas del Barça y de Neymar de volver a unir sus caminos.